La ansiedad (del latín anxietas, ‘angustia, aflicción’) es un estado que se caracteriza por un incremento de las facultades perceptivas ante la necesidad fisiológica del organismo de incrementar el nivel de algún elemento que en esos momentos se encuentra por debajo del nivel adecuado, o -por el contrario- ante el temor de perder un bien preciado.
En la actualidad se estima que un 20.6% o más de la población mundial sufre de algún trastorno de ansiedad, generalmente sin saberlo.

Ante esta situación, el organismo pone a funcionar el sistema adrenérgico. Por ejemplo, cuando el organismo considera necesario alimentarse, este sistema entra en funcionamiento liberando señales de alerta a todo el sistema nervioso central. Cuando se detecta una fuente de alimento para la cual se requiere actividad física, se disparan los mecanismos que liberan adrenalina. Se fuerza así a todo el organismo a aportar energías de reserva para la consecución de una fuente energética muy superior a la que están invirtiendo para conseguirla.

Los síntomas

Los síntomas de ansiedad son muy diversos y tal vez los más comunes consistan en hiperactividad vegetativa, que se manifiesta con taquicardia, taquipnea, midriasis, sensación de ahogo, temblores en las extremidades, sensación de pérdida de control o del conocimiento, transpiración, rigidez muscular, etc.

La ansiedad se puede manifestar de tres formas diferentes: a través de síntomas fisiológicos, cognitivos y conductuales. Éstos hacen referencia a tres niveles distintos, los cuales pueden influirse unos en otros, es decir, los síntomas cognitivos pueden exacerbar los síntomas fisiológicos y éstos a su vez disparar los síntomas conductuales. Cabe notar que algunos síntomas de la ansiedad suelen parecerse a los de padecimientos no mentales, tales como la arritmia cardíaca o la hipoglucemia. Se recomienda a los pacientes someterse a un examen médico completo para descartarlos.

Tratamiento con biomagnetismo

La ansiedad es eficientemente tratada mediante la combinación apropiada de biomagnetismo médico y psicología clínica. Tiene un porcentaje de respuesta muy positivo, superior al 92% de los casos. En el tratamiento se combina la psicología clínica con el Biomagnetismo Médico y la Bioenergética, sin ningún efecto secundario y con muy pocas sesiones (entre 2 y 6).
Esta terapia expone que las enfermedades del hombre y la mujer son producto de alteraciones que se producen en el pH del organismo. Estas alteraciones permiten que se instalen en el cuerpo los patógenos que generan disfunciones. Al nivelar la acidosis o la alcalinidad de estos puntos específicos se consiguen erradicar a los patógenos que generan las disfunciones, se restablece el equilibrio del cuerpo y se recupera la salud.