Durante las fechas navideñas, son comunes las reuniones y los reencuentros con nuestros seres queridos. El sentimiento de añoranza se multiplica y para aquellas personas que han perdido a alguien cercano pueden convertirse en días muy dolorosos.

La vida es un proceso y, como todo, también tiene su final. La pérdida de alguien es uno de los momentos más dolorosos del que nadie está exento. El duelo que se experimenta después es un proceso natural que pasa por varias fases comunes, como son:

  • El shock: parece que todo es irreal y que el fallecido volverá repentinamente a la vida. No somos capaces de aceptar su marcha.
  • La rabia: se empieza a aceptar la realidad pero se muestra el descontento y la incertidumbre con preguntas como “¿por qué tuviste que irte?” o “¿qué va a ser de mi vida ahora?”.
  • La negociación: esta fase puede comenzar incluso antes del fallecimiento y consiste en refugiarse en las creencias religiosas para establecer pactos y ganar tiempo. Tras la muerte, es común volver al pasado para preguntarse qué hubiera pasado si se hubiese actuado de otra manera.
  • La depresión: es la fase más dolorosa porque los afectados son conscientes de la magnitud de la pérdida.
  • La aceptación: se acepta la pérdida y se muestra interés por continuar hacia adelante.

Claves para superar el duelo

A pesar de que cada persona reacciona de forma diferente, existen una serie de factores que nos pueden ayudar a superar este momento:

  1. Tomarse el tiempo necesario: este proceso servirá para asimilar la ausencia y para algunas personas será más largo que para otras.
  2. Expresar los sentimientos: el dolor debe exteriorizarse y, para ello, es necesario hablar con los seres queridos. De lo contrario, se corre el riesgo de caer en un estado de aislamiento que empeorará el duelo.
  3. Apoyarse en la familia y amigos: siempre estarán ahí para escuchar y acompañar a los afectados en los momentos de soledad. Además, ellos también estarán sufriendo por la pérdida y necesitan ayuda.
  4. Recordar a la persona: es imposible olvidar a alguien que ha sido importante para ti. Se deben recordar los momentos más felices juntos y todas las anécdotas que compartieron a lo largo de la vida.
  5. Continuar la vida: hay que asumir que la vida continúa aunque la otra persona ya no esté. Por este motivo, se tiene que reaccionar y buscar nuevas metas y retos por los que luchar.

El tiempo que se tarda en superar la muerte es muy variable y dependerá siempre de cada persona. Sin embargo, si sientes que estás estancado en una fase y no consigues superarla, la mejor opción es visitar a un especialista.

En Clínica Weyler contamos con psiquiatras que tienen la formación específica y necesaria para ayudarte a avanzar y a dejar atrás ese dolor. Pregúntanos y te asesoraremos.