Entre los 8 y los 15 años de edad aproximadamente, nuestro cuerpo experimenta una serie de cambios repentinos que obedecen al conocido como “estirón”. En este periodo de crecimiento, uno de los principales afectados son los pies, por lo que debemos extremar las precauciones.

La enfermedad de Sever o apofisitis calcánea es la afección infantil que provoca dolor en la zona del talón. Se produce por la inflamación del cartílago de crecimiento, en el extremo del hueso calcáneo. Mientras este hueso sigue creciendo, las células del cartílago se expanden y forman células óseas.

Como consecuencia, el talón pierde flexibilidad y se ejerce mayor presión en el cartílago de crecimiento.

¿Cuáles son sus causas?

En general, la enfermedad de Sever afecta más a aquellos niños que son más activos o que practican algún tipo de deporte debido a la tensión que realizan sobre el tendón de Aquiles. Este tendón se une al cartílago de crecimiento y la tensión repetida sobre él puede provocar sensibilidad, hinchazón o dolor.

Otras causas también están relacionadas con padecer diversas patologías como dismetrías en la longitud de las piernas, pisada pronadora, sobrepeso, pies planos, pie cavo, pie valgo, etc. Todas ellas provocan una mayor presión en el talón durante la fase de crecimiento.

Síntomas y tratamiento de la enfermedad de Sever

Los primeros síntomas son el dolor y una mayor sensibilidad en la zona del talón e incluso alrededores. Además de estos, otras señales de alerta son:

  • Dificultad para caminar y correr con normalidad.
  • Cambios en la forma de caminar (de puntillas o con los pies arqueados).
  • Enrojecimiento e hinchazón del talón.
  • Dolor intenso al presionar la zona.
  • Rigidez en los pies al despertarse

Si presentas cualquiera de estos síntomas, debes acudir a nuestro podólogo cuanto antes para iniciar el tratamiento correspondiente.

Tras su valoración, el primer objetivo será aliviar el dolor. Lo normal es el reposo total del niño para aliviar la presión y reducir la inflamación y el dolor.
Además de esto, también podría recomendar la práctica de ejercicios con los pies y las piernas para fortalecer los músculos y los tendones, la aplicación de hielo, la realización de masajes en la zona, o la utilización de un calzado adecuado, entre otros.

La importancia de acudir al podólogo

Aunque se trata de una lesión temporal que no repercute gravedad, la intensidad del dolor y las molestias hacen recomendable la visita al podólogo desde un primer momento. En Clínica Weyler disponernos de un equipo especializado que conseguirá aliviar el dolor y asegurar el correcto desarrollo de los pies.