Otoño es una estación de cambios porque bajan las temperaturas y la presión atmosférica y aumenta la humedad en el ambiente. Pero estos cambios no solo afectan al tiempo sino que también influyen directamente en nuestra salud.

¿Cuáles son las enfermedades que proliferan en otoño?

 

1. La gripe y los resfriados: El virus de la gripe sobrevive mucho mejor en los ambientes fríos, de ahí que el otoño y el invierno sean una buena época para él y aumenten las personas afectadas durante estos meses. De igual forma, al llegar esta época pasamos más tiempo en sitios cerrados y es más fácil que se propague el virus.

En ambos casos, lo mejor para prevenirlos es tener la casa bien ventilada, abrigarse al salir a la calle, evitar los cambios bruscos de temperatura y llevar una dieta alimentaria equilibrada que mantenga nuestras defensas. Además, te recordamos que la mejor prevención contra la gripe es la vacunación.

2. Neumonía: Puede aparecer como consecuencia de una gripe mal curada y se caracteriza por la infección de uno o los dos pulmones. Las personas con neumonía tienen los alvéolos llenos de pus y líquido, lo que dificulta y hace dolorosa la respiración.

3. Enfermedades reumáticas: Los cambios de presión atmosférica y la humedad afectan negativamente a estas enfermedades y, a pesar de que no las empeoran, sus pacientes sí son víctimas de un incremento de los dolores. Por este motivo, se recomienda a aquellas personas que sufren patologías como artritis o artrosis, acudir al médico para reajustar su tratamiento durante esta época.

4. Asma: Es otra de las enfermedades que afecta a las vías respiratorias y que también se ve perjudicada en este periodo. Los factores principales de su repunte son: el aire frío y húmedo, que irrita las vías respiratorias; la presencia de esporas de moho y ácaros; así como, las distintas infecciones virales y alergias que pueden perjudicar aún más el asma.

Recuerda que esta patología empeora cuanto más baja sea la temperatura. Por eso, abrígate siempre y cubre siempre tu boca y tu nariz con alguna prenda. Además, no olvides mantener la garganta bien hidratada.

5. Depresión o astemia otoñal: Se produce por los cambios medioambientales propios de esta estación, como la disminución de la luz solar y la bajada de las temperaturas. Estos factores alteran los biorritmos y el ciclo del sueño, por lo que pueden afectar a nuestro estado de ánimo. Para minimizar sus efectos, se recomienda la exposición solar diaria durante algunos minutos, realizar actividad física, dormir lo necesario y no descuidar el bienestar emocional.

Recuerda que en Clínica Weyler nos preocupamos por tu salud. Ante cualquier problema, no dudes en visitarnos.