En muchas ocasiones oímos hablar de estas dos enfermedades pero, a menos que la padezcamos o tengamos persona cercana que la sufra, no sabemos diferenciarlas. Lo cierto es que la similitud de sus nombres suele crear bastante confusión debido a que las dos están relacionadas con la glándula tiroides.

La tiroides es una glándula situada encima de la tráquea que participa en la mayoría de funciones de nuestro organismo e interviene en la producción de hormonas, especialmente de la tiroxina y la triiodotironina.

Cuando hablamos de hipotiroidismo hacemos referencia a la disminución de los niveles de hormonas tiroideas en el plasma sanguíneo. Mientras que en el hipertiroidismo hay un aumento de esos niveles.

¿Cuáles son las causas del hipotiroidismo y del hipertiroidismo?

En el caso del hipotiroidismo puede deberse a la existencia de enfermedades autoinmunes como la denominada tiroiditis de Hashimoto, en el que el sistema inmune ataca a la glándula.

También puede obedecer a la falta de yodo (un mineral necesario para producir las hormonas tiroideas), a los efectos secundarios del tratamiento del hipertiroidismo, a la extirpación de la glándula tiroides mediante cirugía, a los efectos de la radioterapia en la cabeza o el cuello o a estar utilizando determinado medicamentos.

El hipertiroidismo puede estar causado por la enfermedad de Graves, en la que el organismo produce anticuerpos que estimulan la producción de estas hormonas.

De igual forma, también puede surgir por la presencia de nódulos tiroideos hiperfuncionantes (bocio tóxico nodular o multinodular), un exceso de yodo en la alimentación, tiroiditis o estar siendo tratado con hormonas tiroideas, entre otros.

Síntomas principales

  • Hipotirodismo: aumento o pérdida de peso, agotamiento, sensación de somnolencia, sensibilidad al frío, engrosamiento de la piel, falta de concentración, problemas de memoria, desequilibrios emocionales, etc.
  • Hipertiroidismo: aparición del bocio (tamaño aumentado de la tiroides), nerviosismo, irritabilidad, sudoración excesiva, taquicardias, ansiedad, insomnio, la piel fina, defecación más frecuente, pérdida de peso, etc.

¿Cuáles son los tratamientos para cada caso?

Para solucionar el problema de hipotiroidismo se debe tomar la cantidad de hormonas tiroideas necesarias para compensar el déficit de la misma. Hay que tener especial cuidado porque si se toman demasiadas, puede aparecer hipertiroidismo.

Por su parte, el tratamiento del hipertiroidismo puede consistir en la toma de tratamientos farmacológicos que nos ayuden a regular la producción de hormonas tiroideas o bloquear su función. También se puede optar por extirpar la glándula mediante cirugía o “quemarla” con yodo radiactivo.

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