Después de superar las primeras semanas de clase en las que los niños se adaptan al nuevo curso, comienzan a llenar sus mochilas con el material escolar pero, ¿sabías que el peso que soportan en la espalda termina afectando a sus pies?

Los libros, el desayuno, la chaqueta, el estuche, los cuadernos…son muchas las cosas que a diario introducimos en las mochilas de los más pequeños y nos olvidamos de las consecuencias negativas que esto puede tener.

Los pies son la base de nuestro cuerpo y entre sus funciones se encuentra repartir la carga de nuestro cuerpo y facilitar la locomoción.

De esta forma, un aumento de la carga supone un incremento del estrés en los pies, hasta el punto de poder provocar cambios en la pisada como un aumento de la tensión en los tendones (favoreciendo la aparición de tendinitis, tendinosis o roturas fibrilares) y un aumento de la presión sobre la planta del pie (durezas, callosidades, etc).

Asimismo, además del peso, también influye la forma en la que llevan esa carga. No es lo mismo llevarlo en la espalda, por delante o cargarlo en un solo lado.

Consejos para llevar el peso de una forma correcta

  • Repartir el peso. Es fundamental no cargar la mochila o el bolso en un solo hombro ya que la carga se llevará de una forma asimétrica y causará cambios en el ritmo y en la pisada.
    Se debe repartir el peso en toda la espalda para que ambos pies soporten el mismo peso.
  • Llevar el peso pegado al cuerpo. Se deben emplear las cintas de las asas de las mochilas para ajustarlas al cuerpo lo máximo posible. Darán estabilidad y requerirá de un menor esfuerzo de nuestro cuerpo.
  • Alternar el peso. Si van a estar durante mucho tiempo con la mochila puesta, es recomendable que vayan alternando el peso entre la parte delantera y la espalda. Esto mejorará el centro de gravedad y repartirá la presión.

Si tienes cualquier duda, en Clínica Weyler estamos especializados en Podología Infantil. Visita nuestras instalaciones y te ayudaremos con la salud de los pies de los más pequeños.